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jueves, 19 de diciembre de 2013

DE NADA ERES DUEÑO





Simplemente nada es tuyo.
Ni el frágil suelo que pisas,
Ni el tiempo en el que eterinizas
la suavidad del arrullo.
Ni el más quedo murmullo
te pertenece, ni el lodo
en que has volcado tu todo.
Nada pues todo es un sueño,
todo y de nada eres dueño.

Eres un hueco sin fondo.

sábado, 4 de agosto de 2012

LA INFAME EXISTENCIA



¿Porqué no puedo concebír la vida de la misma manera en que la conciben los demás? ¿Porqué no pueden maravillarme todas esas supuestas grandezas que los otros admiran y vuelven necesarias? ¿Porqué la perfección la encuentro en las sutilezas? ¿Porqué nunca dejo de enojarme o sentir ganas de llorar al convivir con los de mi entorno y encontrarlos -por sus palabras, sentimientos y pensamientos- tan estúpidos como para no valer la pena como individuos, personas o humanos?
¿Será que como alguna vez alguien me dijo tengo ínfulas de Dios a pesar de que sigo sintiéndome aun tan ignorante? ¿Será que mientras para ellos hay demasiada catástrofe en la vida para mi ellos y su superficialidad son la calamidad de este mundo?


Tal vez en mi propio mundo nunca lo sabré pero sufro y desespero al no tener a alguien con quien tomar por la tarde un té y filosofar durante todo el tiempo, sin saber qué día es, ni qué hora, ni qué mes, sin que importe para nosotros el paso de los años... vivir alejados de todo protocolo absurdo e infame que me ha arrojado al ya no poder convivir con los demás... ¡pues hacerlo me resulta un maldito infortunio!



Tal vez sea insensato... Quizás sea casi cruel... Pero el concebir a los demás tan robotizados, viviendo sus vidas mecánicamente, solo me hace sufrir pues encuentro que, hagan lo que hagan, al final de cuentas su existencia no tiene sentido... ¡El que existan es un acto de la más cruel infamia!

viernes, 8 de junio de 2012

ESTE QUE VES

I
Aunque al trato, lisonjero,
soy de esencia taciturna
y en la magia, que nocturna,
yo mis tedios exagero
tengo encanto aventurero,
mi presencia es impetuosa,
poseo un alma tumultuosa,
es mi mente la insoluble
y mi ego el que voluble
me sucumbe como diosa.

II
Inconforme con la vida,
de la vara soy medida.
Soy la esencia de las pomas
y la espina entre las rosas
infalible e inefable
es mi espíritu mutable
Mis días son de liviandades
y mis noches de holocausto
Es mi ardor un arrebato,
un sin fin de vanidades.



viernes, 12 de agosto de 2011

OSCURO, COMO LA NOCHE


Hago cuenta de todo. Miro a mi alrededor, por todas partes, y me doy cuenta de que no me queda ya ni un solo amigo. Creo que nunca lo he tenido.

¿Qué es lo que me afecta? ¿Por qué me afecta? Hay en la vida tantos motivos para aguardar, esperar, y al mismo tiempo tantas razones para desesperarse. Y a veces esas razones son los propios motivos. Eso que hemos hecho esperar tanto es lo que nos hace estallar con desespero.

A veces pasa que el holocausto llega a nuestras vidas cuando menos lo esperamos. Cuando estamos seguros de que las cosas marchan bien, de que así seguirán y que la vida en ciudades tan lejanas y pequeñas como esta, es mucho más lenta que las manecillas de un reloj.

Me siento tan solo aquí y a donde quiera que vaya… Aunque muchos aseguran que temen a la soledad yo voy de la mano con ella y aún no me puedo acostumbrar. Hay días en los que me doy cuenta que sigo hablando solo, en mi mundo, acerca de cosas que solo forman parte en ese mundo que me he construido y por el cuál vivo más en ficción que en la realidad, que es mucho más caótica y a la cuál tampoco termino de acostumbrarme.

Tengo unas ganas inmensas de irme hoy, pero me pregunto a donde, con quién y a qué… Y por las mismas razones no encuentro razón para quedarme. Mi mente es un nido de confusiones que se está volviendo una red, una telaraña monstruosa de miedos y sin sabores. He desperdiciado mi vida, he desperdiciado mi tiempo, al menos en la vida real. En mi mundo he hecho demasiadas cosas grandes, insólitas, pero que solamente en él cuentan, no en el de alguien más. Las ganas de morir han vuelto… Las ganas de escapar… Las ganas de abandonarlo todo si a final de cuenta con mi pasado ya he limado asperezas, he hecho las paces… Quiero llorar… Quiero gritar… Quiero correr… Quiero escapar. Y me consuelan mis propios consejos: HAY QUE IRSE SIN TEMOR A PERDER… HAY QUE MARCHARSE DISPUESTO A GANAR… QUE EL MOMENTO MÁS OSCURO DE LA NOCHE ES CUANDO YA VA A AMANECER… Solo… Porque al mirar a todas partes no tengo a nadie. Estoy completamente solo.